Frías, secas y uniformes las piezas se sumergen en esmalte. Untadas con el barniz vidriado se embellecen con la pátina de protección. La delicadeza del polvo que mezcla sulfuro de estaño con algún fundente disuelto en agua se mide por la riqueza química de la fusión cristalina. De ella depende la calidad y suavidad de la cobertura, e incluso su durabilidad.

1 comentario:
hola!!!
que manos
no les tiembla el
pulso
yo creo que no podria ni dar una pincelada.
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