Años, incluso siglos pueden conservar incólumes los colores sobre la blancura lechosa. Las pinturas superaron antes la prueba del fuego y defendieron a 900 grados, temperatura necesaria para la vitrificación de la capa de esmalte blanco, que efectivamente adquiere la apariencia del vidrio. El amarillo del antimonio, el violeta del manganeso, el verde del cobre y el azul del cobalto configuran la paleta concreta que define a la cerámica de Talavera.



1 comentario:
http://montse-profundidades.blogspot.com/
ola
siempre m h gstad la cermik
y una vez tb la suert de podr hacer un jarroncillo no tmbien kmo ste pero bueno
bssss
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